Entre los documentos salesianos se encuentra la ficha de designación del p Gavotto como director de la casa de Chos Malal. Dicha designación se la comunica el Rector Mayor y al inspector padre Luis Pedemonte con fecha del 1 de mayo de 1921.
Entre la numerosa correspondencia enviada se encuentran cartas a Don Rúa; al Cardenal Cagliero; al p inspector Pedemonte; al p Milanesio; al p Vespignani; al p Brentana; al p Vacchina entre otros. En ellas narra las vicisitudes de la misión, le pide que envíen más misioneros porque son muchos los parajes por visitar en la “cordillera argentina y en la cordillera chilena” y muchas personas por atender que quieren aprender el catecismo y recibir los sacramentos; que la mayoría de los niños están semidesnudos; que se necesita ayuda material; también desea que los superiores visiten Chos Malal, entre tantas otras cosas. Las cartas a Don Rúa desde 1889 hasta 1897 son mecanografiadas de los originales, el resto de las cartas van de 1891 a 1921.
Carta de Ángela Migone, hermana del p. Migone, al p. Entraigas donde le agradece “los buenos momentos que me proporcionó la lectura de ‘Pinceles de Fuego’ los cuales me han traído a la memoria episodios de la vida de nuestro querido hermano Luis Migone. También le comenta que por sugerencia de monseñor Cagliero, encuadernó en cuatro volúmenes las cartas de su hermano a su familia y dice, que esas cartas recorren casi toda su vida, desde sus actividades juveniles en el colegio Pío de Villa Colón hasta la última, escrita en su lecho de muerte en Port Stanley en 1937.
Recorte periodístico de “la Stampa” de Roma sobre la donación de un vehículo FIAT “a los salesianos que han vivido en la parte más desolada de la Patagonia como apóstoles de la fe en la Tierra del Fuego”.
Dos telegramas de Migone a la Prefectura de Viedma en el año 1903 y 1904 donde se registran la cantidad de misas celebradas en Rawson.
Fragmentos de cartas no identificadas
Se encuentran entre sus documentos, su testamento manuscrito donde deja como único heredero de dos lotes urbanos, tres quintas con casas de su propiedad y una chacra a monseñor Cagliero. (Chos malal 20 de junio de 1901; 2 ejemplares manuscritos)
Ficha “Generalita” en italiano que reúne datos desde la fecha de su nacimiento hasta la ordenación sacerdotal. Carta mortuoria en Italiano. Breve reseña de sus datos personales, en italiano.
Fotocopia del acta de nacimiento y bautismo y otra del acta de confirmación firmado por el párroco de la parroquia de la Anunciación p. Cerruti Simone en italiano.
Nota del Ministerio de Transporte de la Nación de 1950 en que se designa con el nombre de Alejandro Stefenelli la Estación de Ferrocarril Nacional General Roca.
Existen nueve notas dirigidas al p. Pascual Paesa solicitando el estudio del material del p. Stefenelli.
Folleto impreso del estado Sanitario del pueblo de General Roca de marzo de 1900 con informes del Doctor César Faussone, médico de la Gobernación del Río Negro, sobre la existencia de la viruela en Fuerte Roca y sus causas.
En las numerosas cartas se cuentan novedades sobre la misión, dificultades económicas, la situación de los originarios y el vínculo con los colonos galeses. Por ejemplo se citan:
Una carta al Director de Tierras y Colonias de 1907 solicitando un solar. Al p. Manachino en 1921 dando cuenta de un terreno cedido para la construcción de una capilla en “La Cuchilla”, Viedma.
Al Ministro del Interior en 1901 afirmando que son ciertas las necesidades que pasa la Misión de Junín de los Andes y que realizaría un acto de buen gobierno si ayudaría económicamente dicha misión.
Al p. Inspector se expresa por graves problemas con un acólito; de las HMA dice que van recibiendo niñas galesas anabaptistas; que se hicieron cargo de las deudas del canónico p. Vivaldi (1894); en otra expresa sufrimiento por falta de comprensión (1901).
Al p. Bonacina, en el año 1902 debido a una situación conflictiva, el p. Vacchina en otras cosas le dice: “Dios es testigo de mis intenciones benévolas para Ud. y esa su casa, de los esfuerzos que siempre ha hecho para ayudarles, y si los hombres no lo reconocen, paciencia”. En otras del año 1903 agradece a los niños que le envía para los primeros cursos del aspirantado y para el noviciado. También responde algunas cartas al p. Bonacina de parte de monseñor Cagliero, y otros temas vinculados a la vida diaria de las comunidades y a algunos conflictos legales. Algunas de ellas están escritas en italiano y otras en español.
En 1903 al p. Lino agradeciendo lo que envía para publicarlo en “Flores del Campo”.
Al p. Giacomini, director del Colegio S. Pedro Bonacina de Fortín Mercedes le expresa en el año 1933, que esperan que continúe escribiendo “sus memorias” y que el Boletín Italiano está publicando sus cartas y que rece para que tenga paciencia frente a los “achaques” propios de su debilitada salud; en otra le manifiesta su tristeza y soledad.
Entre otras que le escribe al Santo Padre Benedicto XV se encuentran una que le solicita se conceda amnistía a todos los matrimonios de los indios ya que éstos no saben otra cosa que los grados de parentesco en línea recta, año 1910. En 1914 le pide bendiga una serie de crucifijos y rosarios para los bienhechores de la misión.
Se encuentran 14 telegramas al inspector p Pedemonte sobre asuntos varios.
Carta del 23 de enero de 1930 a Fray monseñor José María Bottaro, Arzobispo de Buenos Aires, a quien le presenta la renuncia del cargo de Vicario Foráneo debido a su avanzada edad y a la enfermedad que padece.
Varias a monseñor Cagliero donde da cuenta del trabajo que realizan a un año de su llegada a Rawson, visitando los indios diseminados por todo el territorio; de la subvención que les pasa el gobierno a uno de los sacerdotes por ser el capellán de la Gobernación, de la fundación de una escuela elemental, fundación de un asilo para huérfanos sin hacer distinción entre indios, protestantes y católicos y una escuela para niñas bajo la dirección de la hermanas Hijas de María Auxiliadora; la necesidad de construir una escuela taller ya que en todo el territorio se encuentran sólo dos sastres y dos zapateros. Le notifica de algunas deudas que han contraído para seguir construyendo, lamentándose de la poca ayuda recibida y que el p Milanesio emprenderá una nueva misión por esa zona donde hay numerosas tribus de indios que lo esperan.
También se encuentra una carta al p. Milanesio donde le relata que tienen 5 huérfanas galesas y que deben proveerlas de todo y ellos no tienen nada, “i miei debiti sono enormi ed io invecchio distillandomi il cervello per pagarlo”. Al p. Carbajal le cuenta novedades de la misión y al p. Galli le comenta sobre las dificultades económicas.
También son numerosas las cartas enviadas a los inspectores del momento: Pedemonte y Vespignani. Le cuenta sobre las dificultades de la construcción del templo, la cantidad de niños en la catequesis, sobre su espiritualidad, su salud personal y otras novedades de la misión.
También se encuentran sendas cartas a los gobernadores de Río Negro, Eugenio Tello, de 1898 y del Chubut: Alejandro Conesa, de 1895.
En la correspondencia recibida se encuentran cartas en español y en italiano. Algunas provenientes de Turín, y otras de diversas ciudades patagónicas. Hay salutaciones escritas y también telegramas con motivo de sus bodas de oro sacerdotales, por parte de los alumnos y del Círculo católico de Obreros de Viedma, del Inspector y de los hermanos salesianos.
Se encuentra también una carta de autorización al p. Vacchina, del Presidente Provisorio del Senado en ejercicio del poder Ejecutivo en el año 1914, a cobrar un aporte para escuelas pobres y reconstrucción de la Iglesia de Rawson. Otra de las cartas le pide que reciba a un niño huérfano, otra comenta sobre las bombas de agua, el molino, los caballos y otros temas afines a la misión. También hay una carta de Nicolás Esandi antes de ser nombrado obispo, sobre temas económicos y del trabajo de los salesianos y del padre Ricaldone, que entonces era Rector mayor de los salesianos, con consejos espirituales.