Entre los documentos de él se encuentra su testamento manuscrito, certificado de defunción y su carta mortuoria.
La correspondencia enviada por el padre Milanesio es vastísima. Está dirigida a autoridades gubernamentales (se encuentra una carta al Cnel. Vintter, otra al Presidente de la República, al Ministro de Agricultura, Inspector de Policía), asociaciones civiles, otros sacerdotes y hermanos salesianos (incluyen varias cartas al Rector Mayor Álbera) y familiares. Se refieren a la fundación del Colegio de Junín, sobre la “conveniencia de reubicar a los indios”, los canales de riego, la propiedad de las tierras, entre otros.
La correspondencia recibida es de parte de otros salesianos y diversos remitentes. Se incluyen fotocopias de la correspondencia enviada por Don Bosco hacia Milanesio desde 1878 hasta 1882.