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Título
Fecha(s)
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Nombre del productor
Institución archivística
Historia archivística
Origen del ingreso o transferencia
Área de contenido y estructura
Alcance y contenido
Entre los escritos de él se encuentra un discurso escrito por él sin fecha ni a quien se dirige. En dicho discurso agradece los elogios recibidos por los habitantes de ambas orillas del Río Negro y “que las glorias del hijo son también propias del padre (...) del apóstol de la juventud, del inmortal Don Bosco”.
Entre los escritos sobre él se encuentran: un folleto impreso del año 1904 denominado: “Recuerdo de la Solemne entrega de la placa honorífica que los pueblos de ambas orillas del Río Negro ofrecieron al P. Evasio Garrone”, “por los servicios prestados durante 16 años con inagotable abnegación a la humanidad doliente”. Un bando de 1892 que se titula “Protesta”, en ocasión de las injurias conferidas por el director-propietario del periódico “El Pueblo” de Patagones sobre el padre Garrone, llamándole “curandero”. Numerosos ciudadanos de Viedma alzan su voz por escrito para defender al sacerdote salesiano. Cinco cuadernos con anotaciones sobre el p. Garrone: el primero narra brevemente parte de su vida; en el segundo se encuentran varios testimonios sobre él; en el tercero se habla del talento que tenía el p Garrone para discernir y el saber ser confidente de sus hermanos; en el cuarto se halla la copia del Memorandum entregado por el Sr. Dr. Massini donde se habla de la actuación del Padre Garrone en el Río Negro y del archivo del hospital San José; en el quinto se vuelve a encontrar hechos de su vida como cuando entró en el servicio militar, su vocación, cuando llega a Viedma, su encuentro con Zatti, etc.
Panegírico titulado “Corona Fúnebre” que contiene un “canto elgíaco” a la memoria del p. Evasio Garrone; lista de las tarjetas de pésame recogidas a la hora de despedirse en el cementerio; discursos fúnebres pronunciados por el Sr. Dr. Ricardo Spurr y el Sr. Dr. Emilio De Rege, presidente del Círculo de Obreros, ambos manifiestan “la acción infatigable del p Garrone por todos los enfermos y de la Congregación Salesiana que creó el Hospital y la farmacia anexa prestando valiosos servicios a todos”; figuran también telegramas y esquelas de pésame.
Se encuentran también apuntes mecanografiados sobre “Datos Biográficos del p Garrone” por el p. José Reguera ; por el p Juan Beraldi. Una breve semblanza escrita por Sor Josefa Piccardo, superiora HMA.
También el p Zacarías Genghini escribe sobre el p Garrone ya que, él mismo dice, fueron compañeros de viaje desde Barcelona a Viedma en 1889 por formar parte de la expedición misionera, capitaneada por mons. Juan Cagliero. Cuenta que en 1890 el p Garrone pasó definitivamente a Viedma para atender el incipiente hospital San José y también visitar los enfermos de Patagones, Guardia Mitre, Conesa, Roca. Luego narra sus últimos días ya que él había sido destinado a Viedma y lo acompañó hasta su muerte.
Hallamos también “Certificaciones de curaciones efectuadas por p. Garrone” en respuesta a las acusaciones del Sr Garantido publicado en el diario la “Nueva Era”, que trataban al p Garrone de curandero. Varias personas dieron testimonio de su curación. Entre ellos se encuentran: José Chirino; Nazario Contin; Onetto Antonieta; Santiago Viacava; Jacinto Massini; Martín Gras; Gerónimo Alonso; María García de Laspiur; Antonio Fazio entre otros; Antonio Vera. Se ofrecen más documentos afines.
Existe una transcripción mecanografiada de artículos extraídos de “Flores del Campo”, periódico de Viedma y entre ellos figura una nota, del 6 de agosto de 1904, de un diario de Bs As “La Patria degli Italiani”, periódico que no es muy clerical, y hablando de los Salesianos en la Patagonia dice que, “monseñor Juan Cagliero parte con rumbo hacia la tierra italiana, después de 25 años de abnegado apostolado y lo acompaña el Reverendo P Evasio Garrone, médico de la misión de Viedma, sacerdote que ha sabido granjearse el aprecio y la estima de los rionegrinos”. También las “Flores del Campo” publica que después de ocho meses de ausencia el p Garrone llega nuevamente a Viedma donde presta sus “humanitarios servicios”. En agosto de 1906 dicho periódico publica el “acto de reconocimiento” que se le hace al p Garrone por parte de la Comisión Directiva del Círculo Católico de Obreros nombrándolo Socio Honorario del Círculo. Publican otros artículos que tienen que ver con la salud del p Garrone, su muerte y su sepelio.
En el periódico las “Florecillas del Campo” del 14 de mayo de 1911 se encuentra un artículo titulado “Murió en la Brecha” donde se subraya que, “siempre su lucha fue su norte y su guía”.
Existe una transcripción mecanografiada de varios artículos del periódico “Flores del Campo” de mayo de 1904 donde se narra que las comisiones populares formadas por vecinos de Viedma y Patagones hacen entrega de una placa de oro al infatigable misionero salesiano p. Evasio Garrone. Figuran los discursos del Dr. César Faussone; del Sr Alejandro Rossi y del p Garrone quien dice: “Hoy me condecoran con una placa de oro, pero en mi pobre persona condecoran a mi Padre Don Bosco y a mi Madre de la Congregación Salesiana”.
Hallamos también una transcripción mecanografiada de documentos relativos al p Garrone referentes al ejercicio de la medicina. En estas páginas se hallan varias cartas de distintas autoridades dirigidas al p Evasio Garrone y a Monseñor Cagliero, como por ejemplo del Jefe de la Policía de la Capital del Río Negro Sr. Germán Suárez; del Intendente de Patagones Sr. Vicente Herrera; del Dr. Varsi; del Sr Baldés Rosas entre otros, dichas cartas solicitan al p Garrone no ejercer la medicina por no poseer el título. A su vez otras cartas del p Garrone, de Monseñor Cagliero y de los vecinos de Viedma dirigidas al Sr Presidente del Departamento nacional de Higiene; al Santo Padre; al Sr Jefe de Policía Germán Suárez; al Sr Intendente Municipal de Patagones Vicente Herrera; al Dr. y Presidente de la Junta de la Facultad de Medicina, entre otros, solicitando el permiso de poder ejercer la medicina por sus aptitudes en el arte de la medicina. Estas cartas datan desde 1891 a marzo de 1911.
Se encuentra un texto mecanografiado del diario “La Nueva Provincia” titulado “Primer equipo de Rayos X” de José Guardiola Plubins. Dicho artículo trata del primer equipo que se trajo, gracias a la gestión realizada por el Dr Tomás Varsi, a Bahía Blanca y fue el primero en Sudamérica. También en este artículo se menciona que, el Dr. Varsi solía ir a Viedma y Patagones y en Viedma el p Evasio Garrone era su anestesista y asistente.
Se encuentran varias notas breves en memoria de Garrone desde Pringles y Viedma. Todas ellas agradecen la caridad, el don de la sanación, el consuelo prodigado sin reparar diferencias sociales.
Existen “Tres hermosos hechos acontecidos en el Hospital San José” que hacen resaltar la devoción y la confianza de p Garrone en María Auxiliadora. Hablan de la curación de Juan Jauregui; Leontina Gayone y María Revin.
Se encuentran muchas notas manuscritas en memoria al p Garrone que describen su persona, haciendo resaltar su caridad en bien del prójimo, su laboriosidad, su arte médico, su lucha contra las injusticias. Lo describen también como heroico bienhechor de la humanidad doliente, llamándolo “querido padre doctor”. Los firmantes de algunas de esas notas son: Filomena Gentile; Juan Poinsot; Genoveva Mainini; Francisca Lucero; Lucas Casarini; Zacarías Herrera; Baulino Otero; Marcos Compaire. Los documentos 213 al 216 guardan relación a lo expresado anteriormente pero no se precisa al autor. También hace mención a la memoria del p Garrone una carta del p Marelli al p Brentana y otra de las sras. Petrona y Francisca Herrero al Director de las “Flores del campo”.
Se hallan dos artículos de periódicos mecanografiados llamados “El Ferro-Carril” y “El Estandarte”, ambos de la ciudad de Viedma. Dichos periódicos hablan del Hospital San José. Dice: “reniegan de todos los que visten sotanas (…) pero ‘obras son amores y no buenas palabras’”. Resalta la labor de la Congregación Salesiana por llevar adelante el hospital con buena atención, bien equipado, ocupándose de los menesterosos y siendo solventado todos sus gastos por los Salesianos ya que no cuentan con ninguna ayuda de la provincia o nación.
Existe un escrito, mecanografiado, de Francisco Pablo de Salvo sobre los recuerdos que él tenía del p Garrone ya que lo trató de niño cuando estuvo internado en el hospital San José a raíz de una caída en el patio del colegio San Francisco. Esta caída le produjo una conmoción cerebral y lesiones de importancia. El doctor que lo atendió, Sr. Hildeman, tenía disparidad de opinión con el sacerdote médico, quien con entera certidumbre expreso: “No, mi doctor este muchacho sobrevivirá y nos enterrará a los dos”.
Un documento fotocopiado de tres hojas de un libro titulado “Salesiani della XV Spedizione, 7 gennaio 1889” del p Entraigas donde hace una síntesis de su vida desde la entrada al oratorio de Don Bosco hasta su muerte.