Fondo 4.SA - Stefenelli, Alejandro

Área de identidad

Código de referencia

AR AHS ARS/BB 4.SA

Título

Stefenelli, Alejandro

Fecha(s)

  • 1881 - 1979 (Creación)

Nivel de descripción

Fondo

Volumen y soporte

0,06 metros lineales. Papel

Área de contexto

Nombre del productor

(1864 - 1952)

Historia biográfica

Alejandro De Stefenelli nació en Fondo, Val di Non, Trento, Italia, el 15 de diciembre de 1864. Fue el séptimo de doce hijos del doctor Enrique De Stefenelli y Catalina De Stefenelli. Su padre, quien ejercía la profesión de médico comunal, falleció cuando Alejandro tenía once años. Tres meses más tarde falleció su mamá. Él y sus siete hermanos (cuatro fallecieron tempranamente) quedaron al cuidado de su tío paterno, Guido De Stefenelli, sacerdote, quien se preocupó de que sus sobrinos recibieran una esmerada educación.
En la mente joven de Alejandro se encontraban y oponían varias tendencias con respecto a su futuro. Amante de la matemática, la mecánica y del arte de construir, deseaba ser ingeniero, pero a menudo se veía misionero en países lejanos, predicando y a la vez, construyendo casas, hospitales e iglesias.
Su párroco, que era Cooperador Salesiano, le habló de don Bosco y le propuso que vaya a vivir y estudiar en el Oratorio de Turín. Su tutor, el tío Guido De Stefenelli, se opuso terminantemente considerando que ni el ambiente ni el cura turinense tenían el nivel social que quería para su sobrino. Pero Alejandro y el párroco insistieron hasta conseguir el permiso para llegar a Turín a modo de prueba: iría a conocer a Don Bosco y ver si se adaptaba a la forma de vida del Oratorio. Como reaseguro llevaba en su bolsillo el dinero para comprar el boleto de regreso.
Alejandro De Stefenelli ingresó en el Oratorio el 15 de marzo de 1879. Evidentemente, el estilo de vida era muy diferente al de su casa: la pobreza y austeridad, la dieta poco atrayente, la rusticidad de los utensilios de latón y madera chocaron con sus costumbres señoriales. Incluso el clima de Turín le generó serios problemas de salud en la piel y consecuencias pulmonares. Pero el ambiente de estudio y alegría y el acompañamiento espiritual de don Bosco, terminaron definiendo el camino a seguir.
Según las costumbres de la época y con diecisiete años de edad, el 4 de noviembre de 1881, recibió la sotana de manos de don Bosco y el 11 del mismo mes inició el noviciado. El 7 de octubre de 1882 hizo su profesión perpetua. En 1884 terminó sus estudios de filosofía, al tiempo que había profundizado en sus ciencias preferidas: matemática, física y química.
Don Bosco y monseñor Juan Cagliero, recientemente designado Vicario Apostólico de la Patagonia septentrional y central, recibieron del padre Denza, barnabita de Moncalieri - insigne físico y astrónomo - la solicitud para que los Salesianos fundasen en la Patagonia una red de observatorios metereológicos. Ante esta propuesta, Don Bosco eligió a Alejandro De Stefenelli para capacitarse como meteorólogo.
El 1 de febrero de 1885, partió con Juan Cagliero hacia la Patagonia. Durante el viaje desde Marsella a Buenos Aires, Stefenelli, que ya había renunciado al “De” de su apellido señorial, tuvo que cambiar el lugar de su destino misionero, de Tierra del Fuego a Carmen de Patagones.
El 8 de junio de 1885 arribó al muelle de Carmen de Patagones. Instaló el observatorio e hizo estudios climatológicos de la región. En el último semestre de 1885 el observatorio funcionó con regularidad, cumpliendo sus tres observaciones diarias, con los cálculos respectivos y enviando los registros al padre Denza, en el Observatorio Moncalieri.
Stefenelli realizaba las puntuales mediciones sin interrumpir sus numerosas horas de clase en el colegio “San José”. Sus colaboradores fueron los marinos de la guarnición en el puerto de Patagones, particularmente el comodoro Martín Rivadavia, jefe naval del puerto.
El de Patagones se convirtió en el primer observatorio permanente y técnicamente organizado de la Patagonia, lo que en 1887 le valdrá al clérigo Stefenelli, el diploma de Socio Efectivo de la Sociedad Meteorológica Italiana.
En ese mismo tiempo, tal como lo hacían los misioneros itinerantes, recorrió a caballo el valle inferior del río Negro. Y, en 1888, remontándose en barco, acompañó al padre Andrés Pestarino al fuerte General Roca, que entonces era un pequeño pueblo-guarnición de apenas mil habitantes.
En 1889 fue ordenado, con pocos días de diferencia, subdiácono, diácono y sacerdote, de manos de monseñor Cagliero en Carmen de Patagones. Fue la primera ordenación sacerdotal al sur del Río Colorado.
Él mismo se ofreció para quedarse como capellán permanente del fuerte General Roca. Consciente de que no sería tarea fácil relata en sus memorias: “preparé cuatro caballos, puse en mis alforjas el altar portátil, objetos de devoción, catecismos, medicinas y la máquina fotográfica”. La primera noche durmieron en el suelo con los aperos. Al día siguiente, les regalaron dos bolsas; las que llenaron de pasto y en adelante fueron sus “cómodos colchones”.
Y sigue recordando el misionero en sus memorias:
“Era urgente preparar la escuela tanto más que la del estado estaba cerrada por falta de maestro. Con diez tablones construí cinco bancos con patas clavadas en el piso que servían para los alumnos y los fieles. Un cajón vacío sirvió de púlpito para la sacristía. Así, con una silla para el maestro, la escuela fue inaugurada el 20 de julio con catorce alumnos, que a fines de agosto, fueron ya veintisiete.”
Y con un proyecto apenas iniciado, comenzó a planificar otro... Había muchos niños abandonados que vagaban por el pueblo y, analizando la potencialidad que ofrecía la naturaleza, sintió la necesidad de fundar una escuela de agricultura, considerando que sería mucho más útil que una escuela de artes y oficios.
Las fechas siguientes dan una clara impresión del ritmo de trabajo de aquellos tiempos fundacionales: en 1889 el padre Stefenelli pone en marcha no solo el colegio San Miguel, sino también la primera parroquia de General Roca. Ese mismo año, un estudio minucioso realizado por el ingeniero Francisco Dehais, registra que “el cura realiza el primer riego en todo el alto Valle de Río Negro. Con una noria construida con tachos de cinco litros comprados en Buenos Aires alcanza a regar seis hectáreas de los lotes 255 y 256, de cien hectáreas cada uno”.
En la Pascua de 1890 se bendijo la piedra fundamental de la nueva iglesia de San Miguel. Ese mismo año, 18 de julio, con un carromato que le prestaron en Patagones y una tropilla de caballos, también prestada, llevó hasta General Roca a las primeras Hijas de María Auxiliadora que luego fundarían el colegio para las niñas. En 1894 inaugura la iglesia de San Miguel.
A comienzos de 1895, Stefenelli consiguió una audiencia en Buenos Aires con el Presidente de la República José Evaristo Uriburu. Con diez años de estadía en el país, el joven misionero ya puede presentar al primer mandatario una memoria de su actividad y algunos proyectos. Lo hace de esta manera:
En numerosos viajes de excursión tuve la ocasión de conocer palmo a palmo las riberas de los ríos Negro y Colorado y desde entonces sueño con ver transformadas aquellas tierras en preciosos centros agrícolas, activados por laboriosos agricultores que disfrutando de las aguas corrientes, enriquecerían a sus hogares y al país.
En septiembre del ´88 llegué por primera vez a la colonia de General Roca. Aquel embrión de canal que se acababa de abrir decía cuán fácil hubiera sido darle proporciones suficientes para regar las cuarenta mil hectáreas que constituyen los lotes rurales de la colonia, de suerte que, ayudado por la nivelación natural de esos terrenos, fácilmente transformaría estos arbustos amarillentos en lozanos pastizales y verdes trigos y, el espinoso piquillín y el alpataco, en árboles frutales, viñedos y olivares.
Desde luego me di cuenta de la necesidad de preocuparnos no solo de la educación intelectual sino también de dar una profesión o un oficio a los numerosísimos niños desvalidos de aquellas regiones y con permiso de mi Superior, a costa de importantísimos sacrificios, por ser extremada la pobreza de aquella Misión, y antes de tener casa para el misionero, se pensó en tener terreno para una futura escuela de agricultura práctica a beneficio de los niños pobres”.
En 1896, con la intención de ampliar la superficie de riego, Stefenelli compró en Barracas al Sud (la actual ciudad de Avellaneda, al sur de la Capital) un motor a vapor de catorce caballos que pesaba seis mil kg y una bomba de diez pulgadas de diámetro para elevar trescientos metros cúbicos de agua por hora. Con enorme esfuerzo logró trasladarla, primero en barco hasta Patagones y luego en grandes carros tirados por veintiséis bueyes que recorrieron a la rastra, durante veintisiete días, los 620 km restantes hasta Roca. Fue la primera bomba de agua en el alto Valle.
En 1898 con una ayuda recibida del General Roca, que por segunda vez había asumido la presidencia de la nación, Stefenelli consiguió abrir un nuevo canal.
Cuando el cura le comunicó la noticia, el presidente le respondió con un telegrama diciendo: “si alcanza a mantener con agua el canal durante cuatro meses, le doy mi palabra de que le enviaré el mejor ingeniero para construir el canal definitivo”. El cura lo consiguió y el presidente cumplió. Así fue que poco después arribó al Valle del Río Negro el ingeniero italiano César Cipolletti. Enseguida trabó amistad con el cura que lo hospedó durante algunos días y fue el encargado de acompañarlo en las recorridas de reconocimiento y estudio de la zona.
En 1899 todo estaba listo para estrenar el nuevo edificio del colegio San Miguel con la presencia del presidente Roca, que atravesaría en tren el Valle del Río Negro inaugurando las nuevas estaciones del Ferrocarril Sud. Pero apenas antes de la fecha fijada una terrible inundación -provocada por los deshielos en la cordillera- no sólo impidió cualquier festejo sino que arrasó con la pequeña población de la que sólo el nuevo colegio y apenas un poco más quedó en pie cuando bajaron las aguas. Las crónicas del colegio San Miguel recuerdan aquellas horas críticas, con el rescate de los más pequeños en carros, subiendo hasta lo más alto de las bardas, desde donde se escuchaba el rugir de las aguas caudalosas arrasándolo todo. Con lo poco que lograron rescatar a las apuradas, improvisaron un campamento en lo alto de la barda durante quince días, racionando los alimentos y cocinando en grandes fogones que también servían para aliviar el frío. Después, el padre Stefenelli consiguió alquilar carros para trasladar a niñas, niños y hermanas. La caravana tardó siete días para llegar hasta Choele Choel, y varias horas más en tren hasta Bahía Blanca. Los colegios María Auxiliadora y La Piedad se organizaron para albergarlos a todos durante varios meses, hasta que bajaron las aguas y pudieron regresar.
Comenzar todo de nuevo no fue tarea fácil. Pero Stefenelli no era hombre de achicarse a la primera contradicción. Después de la gran inundación, el pueblo nuevo de General Roca se reconstruyó en una parte más alta y segura, a 5 km de la ubicación anterior.
Contra la opinión de muchos, apostó a quedarse en el lugar en el que estaba Roca antes de la gran inundación, confiando tozudamente en que la población se restablecería allí cosa que finalmente no sucedió.
Con dificultad, tanto el colegio como la escuela de agronomía práctica fueron retomando su ritmo hasta que un decreto del presidente Roque Sáenz Peña, fechado el 30 de diciembre de 1912, impuso el desalojo de todas las tierras del colegio agrícola, para instalar allí una estación experimental de agronomía.
Stefenelli viajó a Buenos Aires intentando hacer volver atrás una decisión que le resultaba incomprensible. Lamentablemente no lo logró y la primera escuela de agronomía de la Patagonia terminó siendo expropiada por el gobierno.
Quien había superado el desprecio total en sus inicios, la inundación devastadora e incluso atentados contra su propia vida, no pudo soportar el disgusto que le provocó esa decisión arbitraria del gobierno. Desalentado recaló en Bahía Blanca, donde en poco tiempo levantó la torre de la Iglesia del Sagrado Corazón junto al colegio Don Bosco. Fue su despedida de la Argentina.
Después de casi tres décadas en la Patagonia, partió definitivamente a Italia.
Vivió primero en su pueblo natal, en el Trentino, durante los horrores de la Primera Guerra Mundial ejerciendo su ministerio sacerdotal y ayudando en el cultivo del campo a tantas familias pobres que tenían a los varones enrolados en las filas del ejército.
Finalizada la guerra, su destino fue la Escuela Agrícola de Mandrione, que los Salesianos levantaron en las afueras de Roma para los huérfanos de la guerra.
Desde 1927 a 1929 se desempeñó como administrador en Rovereto colaborando con la fundación de la obra salesiana en esa ciudad. Luego pasó al aspirantado “María Auxiliadora” en Trento donde permaneció durante 23 años hasta su fallecimiento el 16 de agosto de 1952 a la edad de 88 años.
En 1933 la antigua estación de ferrocarril “Los Perales”, vecina a General Roca, fue rebautizada en su homenaje con el nombre de Padre Alejandro Stefenelli.
En sus memorias, que redactó en sus últimos años, dejó escrito: “el lugar donde se ha consumado lo mejor de nuestra vida, no puede menos que ser nuestra verdadera patria”.

Historia archivística

Por el manejo habitual de la documentación de la Institución Salesiana se infiere que el fondo creado por el padre Alejandro Stefenelli pudo haber sido transferido al secretario inspectorial al momento de su fallecimiento y que fue reunido con la documentación producida por el mismo secretario inspectorial. Años más tarde, con la fundación del archivo, toda esta documentación referida al p. Alejandro Stefenelli se transfirió para la custodia al AR AHS ARS/BB.

Origen del ingreso o transferencia

Área de contenido y estructura

Alcance y contenido

El fondo contiene documentación fechada entre 1889 y 1992. Da cuenta de la actividad misionera del creador en la Patagonia Argentina, especialmente en el Alto Valle del Río Negro.
Permite estudiar la instalación de los observatorios meteorológicos en Patagones y General Roca, entre otros. También la fundación de una de las primeras escuelas agrícolas en General Roca, los efectos de la inundación de 1899 por el desborde del Río Negro y la construcción de canales de riego y acequias. Se pueden obtener también datos sobre climatología antigua y conocer las vicisitudes vividas en 1913, por la expropiación de las tierras por parte del Estado.
Entre sus documentos se encuentran el testamento manuscrito realizado el 1/05/1890, en que nombra a Vespignani y Borghino como únicos herederos.
Contiene 5 fotografías sobre su persona.

Valorización, destrucción y programación

Se desconoce el proceso de valoración, selección y eliminación previo ingreso a la actual gestión del AR AHS ARS/BB. Toda la documentación es de conservación permanente.

Acumulaciones

No se esperan nuevos ingresos ya que se trata de un fondo cerrado.

Sistema de arreglo

La estructura interna de los fondos de personas se deduce de las secciones y series documentales encontradas en el fondo. Este ordenamiento fue dado por la Institución Salesiana en las figuras del productor: los secretarios inspectoriales y los archiveros, modificando en parte el orden original y sin respetar la especificidad de cada creador. Es representativo el caso de la correspondencia enviada que no se encuentra en el fondo del receptor, sino del autor. Así mismo la correspondencia recibida, en algunos casos también se la ubicó en el fondo del creador. En este caso se utilizó un criterio subjetivo, interno de la institución, en función de la importancia o renombre del creador.
La clasificación del conjunto documental coincide con la mayoría de los otros fondos personales del AR AHS ARS. El cuadro de clasificación interna del fondo es el siguiente:

  1. Documentos Personales (en orden cronológico)
    1.1. Civiles
    1.2. de la Congregación
    1.3. Eclesiales
  2. Escritos Propios
    2.1. De él: memorias, diarios, relatos, agenda, publicaciones, otros
    2.2. Sobre él (panegíricos, documentos laudatorios, recortes de diarios)
  3. Correspondencia
    3.1. Enviada (De él)
    3.2. Recibida (Hacia él)
  4. Fotografías
  5. Otros
  6. Causa de Santidad
    6.1. Documentos de la causa: positio , reconocimiento de restos
    6.2. Escritos: testimonios, gracias y favores, bibliografía, hemeroteca
    6.3 Correspondencia
    6.4 Imágenes: artes visuales, iconografía, audiovisuales, fotografías

Área de condiciones de acceso y uso

Condiciones de acceso

El acceso a la documentación original se encuentra habilitado y regido por el reglamento del investigador propio del archivo, publicado en el Manual de Procedimientos https://www.academia.edu/82127666/Manual_de_Procedimientos_AR_AHS_ARS. Disponible en: https://donboscosur.org/wp-content/uploads/2019/11/Reglamento.pdf. Siempre que se utilicen los documentos del AR-AHS ARS/BB, deberá ser citada la procedencia.

Condiciones

El Archivo Salesiano de Argentina Sur, sede Bahía Blanca cuenta con derechos de reproducción. Permite la reproducción parcial citando la fuente.

Idioma del material

  • español latinoamericano

  • italiano

Escritura del material

    Notas sobre las lenguas y escrituras

    Características físicas y requisitos técnicos

    Sin requisitos técnicos para el acceso. La consulta y manipulación de la documentación original está sujeta a los reglamentos de sala vigentes.

    Instrumentos de descripción

    Inventario por unidad documental. Descripción de fondo según ISAD-G. Registro de autoridad según ISAAR.

    Uploaded finding aid

    Área de materiales relacionados

    Existencia y localización de originales

    Puede encontrarse documentación sobre el productor en el archivo de AR-AHS ARS / CABA.

    Existencia y localización de copias

    Unidades de descripción relacionadas

    AR-AHS ARS/BB. ISAD 4.BP Bonacina, Pedro
    AR-AHS ARS/BB. ISAD 4.CJ Cagliero, Juan

    Descripciones relacionadas

    Nota de publicación

    . Paesa, Pascual (1964) Un pionero del Alto Valle del Río Negro: Padre Stefenelli. Escuela de Artes Gráficas del Colegio San José. Rosario.

    Área de notas

    Notas

    Proyecto financiado a través del Subsidio obtenido en la Convocatoria DA-2024 (Desempolvando Archivos 2024), de la Iniciativa para el Fortalecimiento de Archivos, (FW y FByB), Buenos Aires, 2024.

    Identificador/es alternativo(os)

    Puntos de acceso

    Puntos de acceso por materia

    Puntos de acceso por lugar

    Puntos de acceso por autoridad

    Tipo de puntos de acceso

    Área de control de la descripción

    Identificador de la descripción

    AR-AHS ARS/BB ISAD 4.SA

    Identificador de la institución

    AR-AHS ARS/BB

    Reglas y/o convenciones usadas

    CONSEJO INTERNACIONAL DE ARCHIVOS (ICA) (2000). ISAD (G): Norma Internacional General de Descripción Archivistica (PDF). Estocolmo.

    Estado de elaboración

    Revisado

    Nivel de detalle

    Completo

    Fechas de creación revisión eliminación

    Revisión: 2025/03
    Creación: 2025/02

    Idioma(s)

    • español latinoamericano

    Escritura(s)

      Fuentes

      Nota del archivista

      Descripción revisada por Pamela Alarcón.
      Descripción creada por Cristina Pella.

      Área de Ingreso